17 Junio 2024

Revista británica Record Mirror, 25.11.1978

(Enviado por EonFafnir)

Dejo por aquí una nueva entrevista a Mike Oldfield con su traducción. Esta entrevista, que yo llamo cariñosamente "la del cementerio", apareció en el número de la revista británica Record Mirror correspondiente al 25 de noviembre de 1978. Para situarnos un poco, ésta se publicó una semana antes del lanzamiento original del álbum Incantations en Reino Unido y fue una de las primeras que el de Reading concedió a la prensa tras su tratamiento de Exégesis. En ella se tratan todo tipo de temas relacionados con la vida de Oldfield, pero muy pocos que tengan que ver con su trabajo musical. Es especialmente llamativo ver a Oldfield tan desatado, quizás motivado por querer demostrar a toda costa su cambio de personalidad. En general diría que es una entrevista divertida aunque la parte en la que Oldfield comenta su relación con las mujeres hoy en día se hace un tanto chocante y, en mi caso personal, incluso diría que se me antoja un poco decepcionante, ya que al admirar tanto a Oldfield y concederle siempre un aire de misticismo, no me gusta verle hablar de esos temas de forma tan prosaica. A veces se me olvida que es un ser humano como todos. También me pregunto si Oldfield todavía recordará el deseo que expresa en esta entrevista acerca del homenaje que querría tras su fallecimiento. Supongo que tras tantos años, y tantos cambios de forma de pensar, la respuesta es negativa. En cualquier caso, os dejo con una entrevista que no deja indiferente:

 

 

 

EonFafnir dijo:

Traducción:

DESCOMPOSITOR TIENE UNA DEMANDA (el original "Demarx" es un juego de palabras que mezcla "demand" con "Marx", ya que parte de la entrevista se realiza cerca de la tumba de este célebre pensador alemán).

MIKE OLDFIELD hace arrumacos, acaricia y besa a todo aquel que se pone a su alcance. Las flores empiezan a brotar de nuevo en el Cementerio de Highgate y los conejitos abandonan sus Waterships (referencia a la novela "La colina de Watership") para parpadear ante el famoso cadáver inglés que da paseos a caballito al perplejo escriba ROBIN SMITH.
Fotos humorísticas realizadas por JILL FURMANOVSKY.

TENGO un pequeño problema. En la portada habréis visto que hemos anunciado a MIKE OLDFIELD con un rótulo espléndido. Sospechando inteligentemente que el artículo estaría escrito por mí, es evidente que no ibais a ver la hora de llegar a esta página.
Después de todo, parece que ya hace años desde que Oldfield habló por última vez con la prensa - y, por supuesto, queréis saber acerca de su nuevo álbum y qué va a hacer en el futuro. Pero uno no puede obtener siempre lo que quiere... Oldfield decidió comportarse de una manera extremadamente alocada.
De cualquier forma, creo que podemos estar de acuerdo en que las fotos son bastante buenas... especialmente aquella en la que estoy subido a su espalda, y que muestra mi mejor perfil. Así que den paso al encabezamiento y que empiecen a aparecer los títulos de crédito, porque os presento Mi Día Feliz Con Mike Oldfield.

OTRA VEZ OLDFIELD

Nada de entrevistas de media hora para este caballero que se esconde en una oficina. Virgin Records ha decidido dedicar la semana a llevar a víctima y entrevistadores a varias localizaciones exóticas en torno a Londres en un Bentley (maldita sea, dijisteis que sería en un Rolls). Me dan a escoger entre las Mazmorras de Londres, la Torre de Londres y el Cementerio de Highgate. Esperando un poco de aire fresco, me decanto por el último.
"Hola, soy Mike Oldfield. Soy muy famoso. Ya sabes, el que hizo Tubular Bells". Oldfield nos abraza a mí y a la fotógrafa Jill para después ir a sentarnos en los asientos lujosos, mientras tararea ruidosamente. Lo primero que percibes de este hombre son sus ojos. Son de un color azul ahumado intenso y se te puede quedar mirando sin pestañear hasta dos minutos.
Rompemos el hielo tratando nuestras infancias en Reading. Yo todavía vivo allí, mientras que Oldfield tuvo la inteligencia suficiente para mudarse.
"Recuerdo muy bien que el director de mi escuela era un bruto violento," dice. "Tenía un surtido de bastones y cada uno de ellos tenía un nombre. Para ser profesor tienes que ser un sádico a tiempo parcial. De verdad parece que les encanta vapulear."
"Si te daba con el bastón no tenías que mostrar ninguna emoción. Si tu labio superior no temblaba siquiera, solía darte una golosina y decirte 'buen chico, estás hecho un verdadero hombre - bien hecho'. "Todo aquel rato tenías dentro un grito de agonía primario que luchaba por salir, ¿te hago una demostración?"
Sí, por favor.
"Aaaaaaaarghhhhhhhheeeeee."
El sonido es ensordecedor y el chófer da un viraje repentino a la derecha del susto. Oldfield parece satisfecho consigo y continúa.
"No había libertad en la escuela. La abandoné a los 15 porque que mandaron que me cortase el pelo. No podía aguantarlo, tenía un pelo muy bonito y querían que me lo cortase todo."
Oldfield sonríe y le da un apretón a mi hombro. Me empiezo a preocupar.
Por fin llegamos al cementerio, hogar de Karl Marx y otras personas famosas. Hay una sección que está cerrada al público, pero nos dirigimos hacia allí de todas formas.
"Quiero un hueso apetitoso," dice Oldfield.
Le persigo por un camino lleno de hojas, delante de unas tumbas deterioradas. Los árboles tapan el sol y no veo a Oldfield por ninguna parte. Por fin aparece, bajando un sendero tranquilamente.
"Aquí se está muy tranquilo," dice.
"¿No puedes sentir la presencia de todas estas personas a tu alrededor?"
Dios, vuelve a utilizar esa mirada estremecedora otra vez. Así que me lo llevo al otro lado del camino, donde estamos más al descubierto.
"Yo solía ser tímido y aburrido," dice. "Solía ser uno de esos viejos hippies. Puede que alguna gente llame aburrida a mi música y creo que tienen razón. 'Incantations' no es muy diferente de 'Tubular Bells'. Simplemente me he dedicado a juguetear en mi estudio otra vez."
Desconcertado, me pongo a discurrir más preguntas desesperadamente.
Ejem... pareces más extrovertido últimamente, Mike.
"Ah, bueno, me he sometido a un curso llamado 'Exégesis'. Cuesta 85 libras. Te sientas en una habitación durante un día mientras una persona se dedica a hablarte. Solo te permiten unos pocos descansos y te ayuda a relacionarte con el mundo. Te hace darte cuenta de que tienes control sobre ti mismo."
Le pido que me explique un poco más pero no lo hace. Va y da un salto en el aire, extiende sus brazos como si fueran alas y se pone a hacer un sonido como de jet. Aterriza cerca de la estatua de Karl Marx y mira fijamente a la cabeza de bronce.
"Quiero tener un monumento como este algún día," dice. "Quizás con una inscripción en la que se lea: 'Soy Mike Oldfield, ya sabes, el que hizo 'Tubular Bells'.' La idea se me ocurrió un día sentado frente al órgano. Llevé la cinta a CBS (Records) y me dijeron que con eso no harían ningún dinero."
Nos dirigimos a un grupo de sepulturas menos impresionantes.
"Cuando muera me gustaría que me comieran las encantadoras señoritas de 'Top of the Pops'," dice. "Quiero que repten sobre mi cuerpo, lamiéndome y succionándome. Quiero que babeen todo por encima de mí y que mastiquen mi delicada carne blanca."
Oldfield me pregunta si me gustaría ir a caballito y durante cinco minutos carga conmigo por el cementerio. Con gran peligro, sortea una ladera empinada.
"Mis primeros encuentros con chicas no fueron muy exitosos," dice, "solía conseguir que me odiasen. Fui víctima de una infancia represiva. Mi madre está muerta pero mi padre todavía vive. Todo parecía ir bien hasta que cumplí los cinco años."
Intento espolearle para que me explique más, pero pone sus ojos sobre mí y se me queda mirando. Ya casi es la hora de comer así que nos dirigimos de vuelta al coche.
"Quiero comprarme un jet Lear, y dentro de cuatro años podré costearme uno. No soy millonario, la mayoría de mi dinero lo he invertido en mi casa y estudio ¿Sabes? Me hubiese gustado unirme al grupo aéreo Red Arrows."
Aparcamos delante de un lujoso restaurante de Hampstead. Oldfield fisgonea una tienda que vende cosas iluminadas con espejos y otras baratijas. Se apresura dentro como un niño para comprar algunas. Poco antes, en esa misma semana, se fijó en un reloj de oro de un escaparate de Bond Street y sin inmutarse endosó un cheque a toda prisa por algo así como 2.500 libras. También posee un Maserati, y todo ello me lleva a pensar que es más rico de lo que dice. Pero volvamos a las señoritas.
"Ya no soy tímido con las chicas," dice. "Tengo una fila entera de ellas viniendo a visitarme. Se quedan unas tres semanas y luego se van. Tengo un guacamayo en casa, tres perros y un gato que babea."
Mike decidió casarse recientemente. La cosa duró dos semanas hasta que quiso el divorcio.
"Soy lo que podrías llamar un irresponsable total. Mi filosofía es que pase lo que pase, todo es perfecto. Tú eres perfecto, yo soy perfecto - e incluso alguien que no pueda ver es perfecto. Si vas por ahí pensando así, nada será un problema."
¿Te has vuelto loco, Mike?
"¿Cómo puedo estar loco si todo es perfecto? ¿Qué quiere decir estar loco o ser excéntrico de todas maneras? Decido que ocurran muchas cosas, ¿sabes? Decidí que 'Tubular Bells' fuese un éxito. Decidí que 'Hergest Ridge' fuese aburrido. Me gusta que la gente me odie y también que me ame."
Hay una pausa por la interrupción de un camarero italiano.
"He oído que usted tiene algo que ver con la múseeeca. Yo mismo escribo liitras y me salen del corazón. A veces la liitras no me encajan."
Mike se une al camarero en un dueto vocal.
"Algún día me gustaría hacer una gran canción de amor," continúa Oldfield. "Yo mismo conjuré a mi esposa, fue como una visión de la Diosa Diana. Se la dedicaré a ella."
Le pregunto si esta extraña actitud suya es cultivada.
"No, solo me comporto como lo hacía cuando tenía tres años. Fue una época muy feliz para mí. Simplemente ya no me reprimo más."
Pausa para otra interrupción de la señorita de la tienda de espejos. Le dice a Mike que sus adquisiciones le serán enviadas a su casa mediante Securicor.
"Caramba, menuda forma tienes de mirar, ¿no?" Bromea ella. "Pero tienes unos ojos muy atractivos, ¿eres alguien famoso?"
"Hola, soy Mike Oldfield y fui el responsable de 'Tubular Bells'."
"Oh, caramba, ¿de verdad? Nunca sé lo que decir cuando conozco a un famoso."
Mike procede a cubrir de besos sus manos para luego subirle la manga y hacer lo mismo con su brazo. Ella se estremece apasionadamente.
"Vaya, qué jovencito más atrevido," murmura antes de irse.
Buff, hemos llegado al final de la historia. Pero antes de irte, Mike ¿Cómo me apunto a ese curso de Exégesis?

Mike-Bell dijo:

Muchas gracias por el aporte!!

EonFafnir dijo:

No hay de qué. Gracias por el espacio otorgado para publicarla.

Afghan dijo:

Muchooooo!!

Oldfieldiano dijo:

Mike estaba fatal en esa época...

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Traducción al Español por Mike-Bell. Artwork by Krenes

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